Los límites del imaginario occidental

Los límites del imaginario occidental

El tema que me ocupa hoy es el de los límites del imaginario occidental. Quiero aprovechar entonces una entrevista realizada a Chimamanda Ngozi Adichie en ocasión del festival La Nuit des Idees (#LaNuitDesIdees). Un entrevista concedida a la periodista Caroline Broué, de la emisora Loopsider News (aquí) con la idea de hablar de la imaginación; agradezco a Yvonne Mburu(@ymscientist) haberme dado a conocer esta entrevista.

La entrevista

Bien, la entrevista en cuestión ha tenido un seguimiento muy animado en las redes (como se puede ver del hilo de la misma Yvonne Mburu). El debate se ha concentrado en la siguiente pregunta:

Interviewer: Are your books read in Nigeria?

Chimamanda: Yes

Interviewer: Do they have libraries in Nigeria?

Chimamanda: I think it reflects poorly on France that you asked that question

#LaNuitDesIdees

En los límites del imaginario occidental
Fuente https://www.chimamanda.com

En la intención la entrevistadora la pregunta tenía una intención polémica. Pretendía ofrecer un punto débil para contrastar la imagen que en Francia (por Europa) se tiene de Nigeria como un lugar de violencia y extremismo religioso. Intención escandalosamente naufragada con la respuesta de la autora nigeriana. No me interesa mucho seguir el hilo (que puede seguirse en la cuenta tuiter de Yvonne Mburu (@ymscientist). Es decir no me interesa insistir sobre la ignorancia de los otros países, sobre el colonialismo cultural todavía vivo, sobre la idea de un mundo subdesarrollado donde ocurren milagros.

Me interesa el reverso de esta idea. Por una parte la colonización del imaginario colectivo ha privado a las poblaciones de las ex-colonias del desarrollo de su propio marco imaginario (y soy consciente de estar reduciendo aquí a lo esencial un concepto de profundas implicaciones). Por otro, y este es el punto que me interesa aquí, señala los límites de la imaginación europea y occidental.

El debate

Dejo a parte la intención de la entrevistadora, que probablemente habría podido obtener el mismo resultado con otras preguntas. Lo que a mi juicio todo esto deja entrever es un deficit de imaginario occidental , incapaz de imaginar o hipnotizar una realidad distinta a la propia. La tendencia a recrear el propio territorio (en cualquier sentido) en otras tierras (la recreación de Cartagena en Colombia, del Kent en el Utar Pradesh o de Amberes en el Congo) hallan su correspondiente límite en la imposibilidad de imaginar estructuras y respuestas distintas necesidades iguales o similares.

Así pues es evidente que en Nigeria y Lagos hay librerías. Pero nada impide pensar que los nigerianos pueden idear otras estructuras. Otras formas más acordes a sus fines y necesidades para asegurar la venta de los libros o su lectura. No son la misma cosa. La pregunta en si marca la limitación de la curiosidad. Es una pregunta que no indaga sobre la realidad. Solo intenta una aproximación a las estructuras europeas que entiende se han extendido en todo el mundo como las únicas posibles.

En forma paralela la respuesta de Chimamanda (y de muchos otros en el hilo) confirma implicitamente, y muy posiblemente a su pesar si considero todo lo que he leído de ella, que la colonización del imaginario es implacable.

Conclusiones mínimas

Este límite conceptual, esta incapacidad que parece culturalmente genética de abrir posibilidades a los que no es propio. Es una imposibilidad de imaginar escenarios que no correspondan a la lógica europea, no por fuerza la mejor como es obvio y analizamos el modo en que vivimos y el mondo en que vivimos, se manifiesta en cualquier aspecto que examinemos: una cultura extranjera, una idea distinta, un género que no es el propio, una orientación que diverga de la adoptada. Son límites a la narración, límites al consumo, a las formas de lectura, etc…

Transitar en los límites del imaginario occidental es reconocer que este impone un limite al imaginario del resto del mundo. Es más, y lo que es aún peor, impone un visión del mundo muy estrecha. Tanto que incluso los intentos de dinamitarla polémicamente en ocasiones acaban por ser contraproducentes.