Anatomía del cuento

Anatomía del cuento: analogías aprospécticas

Es una tentación de veras fuerte la de realizar un análisis del cuento incluyendo una analogía anatómica, alguna metáfora humanizada del texto. Tengo una aversión personal a estos recursos. Creo que estas analogía y metáforas resultan siempre forzadas y que, llevándolas al extremo resultan siempre ineficaces. Por ejemplo, la tentación de la anatomía del cuento. 

La anatomía del cuento

En este intento rápidamente se identifica el cuerpo del cuento, es decir la linea principal del cuento, la que representa el grueso del discurso. Es tan voluminoso que naturalmente asume el papel de la parte más voluminosa del cuerpo.

Las partes del relato que partiendo de la línea principal se desarrollan para dar un soporte argumental, narrativo, se equiparan a piernas y brazos. El personaje principal y sus vivencias más íntimas asumirán el papel de la cabeza o, peor que mal aún, el de alma del cuento.

Se trata, creo yo, de un intento pésimo de realizar un cuadro prospéctico, un resumen, de la construcción del relato, de sus partes constituyentes y su desarrollo identificándolas con una jerarquía reconocible, la corporal. Reconozco que resulta muy seductora como idea, pero también es una forma aproximativa y radicalmente ineficaz.

Límites

Para empezar es una analogía con muchos límites. Por ejemplo, valen solo desde un punto de vista temporal para una única versión del cuento. En el desarrollo del cuento las partes, los constituyentes y sus pesos pueden haber ido cambiando. es obvio que el texto final, la versión corriente, refleja solo un estadio. Como es lógico resulta imposible saber si la cabeza fue un hígado o si el cuerpo fue un pie. Diferentes versiones del texto pues tendrán una diferente anatomía incluso con los mismos constituyentes: la anatomía no es pues un socorro sino más bien un obstáculo para la comprensión del texto. No sirve cuando las distintas líneas narrativas se desarrollan en tiempo diferentes o bien la misma se despliega en tiempo distintos. ¿Es válida la analogía cuando el autor modifica el relato en el tiempo? Es decir cuando con lo años reescribe el relato. La lógica nos indica que se trata de dar una anatomía a cada relato; no hay dilema. Y sin embargo estamos hablando del mismo relato, que ya no es como antes. Un poco como nosotros mismo que somos nosotros per no somos iguales como fuimos.

Otras anatomías

Las jerarquías anatómicas no ayudan a la lectura del texto, ni ayudan a la comprensión de la estructura. esta analogía anatómica se limita a tener dos brazos y dos piernas y dos orejas, etc… ¿Qué pasa si el relato tiene múltiples brazos, no tiene piernas, tiene varias conciencias? Ah, la anatomía humana. 

Me pregunto pues en que modo se describen anatómicamente los cuentos cuando diferentes lineas narrativas se mezclan al mismo nivel. A diferencia del relato nosotros somos mucho menos descomponibles y recomponibles, Las minoraciones anatómicas nos hacen disfuncionales, un relato es siempre funcional (o debería serlo si esta buen escrito). Un motivo más para alejar de nuestras mentes las analogías, las metáforas. Resultan siempre incompletas, traidoras.

Faltas

Sobre todo hay algunas faltas, algunos descuidos significativos.  Algunas partes del cuerpo no parecen tener correspondientes partes en el cuento. Los cuentos no tienen ombligo ¿Cómo se unen pues a su progenitor, padre o madre? ¿Cómo se conecta filialmente a un punto inicial, genético, cómo trasmiten al lector la continuidad de material genético del autor? Los cuentos son, anatómicamente, autogenéticos. 

Es más, los cuetos no tiene órganos sexuales, ni masculinos ni femeninos. Se concluyen pues que el cuento es agenerativo. No se reproduce, no engendra, no genera nada a partire de si mismo. Y yo encuentro que esto es muy discutible. La castración anatómica, pone fin a la analogía anatómica del cuento y pone de relieve su enorme límite, su vacuidad, su impostura. 

Conclusiones mínimas

La analogía anatómica es insuficiente para describir un texto y su estructura. Cuanto mayor es la multiplicidad de puntos de vista, cuanto mayor es la complejidad, menos las analogías nos ayudan ni siquiera a describir el texto.

Esto no son más que opiniones personales, como siempre. Están sujetas a mis filias y mis fobias y mis personales modos de ver e interpretar (que por otro lado no son únicos); quien quiera disentir que lo haga.